Sexualidad

¿Sigue habiendo fobia a los travestis en Madrid?

Identificarse con el sexo opuesto y manifestarlo a través de la vestimenta, hace parte de lo que se define como travestismo, un comportamiento que, aunque ya poco se esconde, continúa despertando rechazo y toda clase de juicios morales que insisten en condenar a lo que simplemente es una preferencia diferente, aunque últimamente hay más aperturismo como se ve en https://es.adultguia.com/anuncios-eroticos/travestis/madrid. Es así como sale a la luz el tema de la fobia a los travestis en Madrid, un tópico que llama la atención analizar para llegar a determinar si realmente esta es o no una realidad latente.

Una vez que la persona establece que se identifica a plenitud con el sexo contrario sin que ello implique someterse a cirugías para modificar su cuerpo, es parte del proceso que surjan sentimientos de prevención hacia un posible rechazo y a ser protagonista de situaciones complejas dominadas por la soledad, por tanto, lo propio sería que quienes se encuentran a su alrededor pasaran a ser una red de apoyo que ayude a que este tránsito sea más simple, sin embargo, esto es algo que no siempre ocurre así.

Los travestis como colectivo excluido

Recordemos que cuando se habla de fobia se está mencionando un término que describe el temor intenso y enfermizo hacia una persona o situación, de manera que a pesar del fuerte trabajo que vienen llevando a cabo diferentes grupos pertenecientes y no pertenecientes a la comunidad LGBTI, en la vida cotidiana se siguen dando casos de odio que inducen a que algunos cometan actos de humillación y violencia contra estas personas.

Si bien puede decirse que ha disminuido ligeramente el rechazo hacia este rol de género, también queda en evidencia una especie de fantasía recurrente que hace que los hombres busquen a travestis para tener sexo, asignando una etiqueta más que los lleva, por ejemplo, al camino de la prostitución.

¿Existe una apertura para la sexualidad?

De la misma forma en que se busca erradicar la xenofobia, el racismo y todos sus similares, Madrid al igual que muchas otras grandes ciudades del mundo trabaja para ponerle punto final a esta clase desprecios y es que no debe perderse de vista que el travesti una vez niega su virilidad, se expulsa sin ningún reparo del escenario patriarcal y pasa a ser casi que un paria.

Esconder el gusto por un hombre travesti es una práctica que se repite una y otra vez a causa del temor al que dirán, puesto que dicha atracción puede pasar a convertirse en algo angustiante, se extiende mucho más la percepción de que se sigue manejando una fobia disfrazada por comentarios sobre inclusión que finalmente nunca llegan a pasar a la acción. La valentía que demanda el tomar una ruta diferente, ciertamente tendría que ser mejor valorada.

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