Ocio

El encanto de Amsterdam para turistas y reporteros

La primera intención era que el título de este texto fuera ‘Amsterdam, la mejor ciudad del mundo’, pero se me habría visto demasiado el latón y habría quedado demasiado radical. Para ensanchar la base también había pensado en ‘Amsterdam, ciudad adictiva’ y explicar que yo voy una vez al año desde que hice un Erasmus en 1989. Pero me ha parecido un recurso demasiado fácil teniendo en cuenta la fama que ya arrastra. Finalmente, se ha quedado en ‘Amsterdam, ciudad libre’, que creo que es uno de los grandes disparos definitorios de la mejor ciudad adictiva del mundo.

Cuando yo vivía, decía medio en broma que si un día decidiera de salir a la calle desnudado y con el cuerpo pintado de color rosa, la gente no se escandalizaría. En pocos lugares de Europa detecto una cultura de la tolerancia y el respeto como Amsterdam. Es cierto que el 2004, el cineasta Theo van Gogh fue asesinado en Amsterdam después de estrenar un film sobre el islam, y que la convivencia con la población musulmana tampoco es perfecta. Pero también es sintomático que otro cineasta y eminente espíritu libre como el británico Peter Greenaway se haya establecido en Amsterdam desde hace muchos años.